Estás en: Inicio  /  Sala de Prensa  /  Blog  /  LA PRESENTACION DEL QUESO EN LA MESA

LA PRESENTACION DEL QUESO EN LA MESA

02 de Feb de 2018

Una buena presentación de una tabla sorprenderá a tus invitados convirtiendo ese momento en un acto gastronómico y lúdico donde se aprenderá de queso al mismo tiempo que se degusta. 

Una presentación original pasa primero por tres elementos: saber cortar el queso, combinar las diferentes texturas, sabores y aspecto externo y, por último, su maridaje con vino y otros productos como pueden ser frutas, mermeladas, frutos secos… 

En esta entrada vamos a centrarnos en el segundo elemento, la elección de los diferentes quesos que formarán parte de la tabla. 

El corte y su maridaje son temas tan extensos que necesitan su propia entrada. Si bien decir que para cortar el queso es necesario que esté bien conservado, en su corte influyen muchos factores como la textura, la forma del queso y tamaño. 

Antes de todo, debemos disponer de una tabla donde presentar los quesos. Preferiblemente que no sea resinosa para evitar que el olor de la tabla se transmita al queso y distorsione su sabor. Una manera de evitar este problema es usar otro tipo de materiales como cerámica, cristal o pizarra que por su tono oscuro resalta la elegancia del queso. 

Los quesos elegidos deben ser impares (una norma aceptada sin fundamento) con un mínimo de 5 quesos y un máximo de 9, donde se muestren todos los tipos de texturas (blandas, duras y cremosas) y leches (mezclas, cabra, vaca u oveja). 

La presentación de los trozos de queso irán en el sentido de las agujas del reloj, empezando por los quesos suaves de sabor (frescos o tiernos), seguidos de los semicurados, de curados (añejos o viejos) y terminando con los azules y ahumados. Otra posibilidad es cerrar con quesos aromatizados o con un ingrediente externo al queso como puede ser la trufa o la cerveza. Es importante que sean quesos de cierre ya que estos deben de ser una elección de la persona al alejarse de la concepción del queso del purista. 

El objetivo del orden es evitar que un queso anule las posibilidades de disfrutar del siguiente organolépticamente hablando. 

Es muy importante que cuando cortes el queso en trozos, siempre lo hagas de forma que el trozo tenga una parte de corteza y del corazón (centro) ya que el sabor no es uniforme en el queso. Por ejemplo nuestro queso de cabra enmohecido Viejo Maestro tiene un sabor más intenso conforme nos acercamos a la corteza y los rulos de cabra, la parte próxima a la corteza es mas cremosa y menos ácida, presentando para mi gusto un mejor sabor. 

La tabla se puede completar con mermeladas, fruta y frutos secos para descansar entre tipos de quesos y limpiar la boca de grasa y sabores, especialmente la fruta, o mejor dicho, la manzana cumple esta función. 

Os dejo una sugerencia para un tabla de cinco quesos : un queso fresco de cabra con el que comenzar la degustación (nuestro queso fresco de cabra El Abuelo es perfecto). Sigue con una pasta blanda con corteza enmohecida natural, nuestro queso Viejo Maestro de leche pasteurizada y de una pasta prensada de cabra como nuestro queso de cabra pimentonado Villanoble, completa la tabla con nuestra Torta del Casar DOP Gran Casar y nuestro queso de oveja ahumado Viejo Maestro como cierre. 

Otra opción interesante es seleccionar quesos nacionales por regiones o por países, y siempre teniendo en cuenta las recomendaciones anteriores. 

¡Espero que estos consejos os sean útiles!

Imágenes